Oui o sí?

Pubicado el : 21/04/2016 13:21:17

Francia - España

 

No, no estamos hablando de un partido de Mundial o Eurocopa, sino de las diferencias que tiene el comprador español con el francés. Son aspectos a tener en cuenta si un país quiere exportar sus productos a los galos, aunque también hay puntos que nos unen.

Lo que hace declinar al francés por un producto u otro es el precio, sin menospreciar la calidad, aspecto cada vez más relevante en el proceso de compra y para ello buscan alguna certificación que les garantice esa calidad, sea denominación de origen, sea indicación geográfica o similar.

Son partidarios del servicio postventa, y quién no? Y si tienen que elegir entre dos productos, se decantarán por aquel que ofrezca dicho servicio. Y les gusta lo bonito, que la presentación sea atractiva, original y que el embalaje garantice la total conservación de lo comprado.

Compran por placer, tienen un poder adquisitivo alto, compran con frecuencia, siendo también impulsivos y no le tienen miedo a la novedad. Agradecen cualquier tipo de nuevo producto y toda innovación es bienvenida, aunque para ellos lo francés es lo primero, sobre todo en lo relacionado con la gastronomía. Exigen que se respete todo el proceso de compra, desde las condiciones de venta, pasando por el cumplimiento de plazos y normativas de producto, hasta el servicio postventa, si es que está incluido.

Qué opinión tienen ellos del producto español? Pues tiene muy buena imagen en el país vecino, aunque los requisitos de entrada en Francia para cualquier producto no francés sean muy exigentes. Y esto no es algo malo, ya que siendo consumidores como somos, seamos de donde seamos, es evidente que queremos que el producto sea lo más perfecto posible.

¿Qué nos diferencia de los franceses a la hora de comprar? No estamos tan apegados al producto nacional, sea del tipo que sea y ahora no nos fijamos tanto como antes en las marcas, viendo la variedad de productos que nos asaltan por todos lados, sobre todo vía Internet. Y somos de “más vale lo malo conocido, que lo bueno por conocer”. Será por nuestra naturaleza desconfiada, que no nos interesa la innovación, aunque yo creo que eso es generalizar demasiado. Habrá de todo, como en botica y pienso que cada vez nos pica más la curiosidad tanto por producto nacional como internacional. En España se produce muy bien y bueno, en Francia también, sólo hay que buscar el punto de equilibrio donde podamos encontrarnos y beneficiarnos los unos de los otros. No creéis?

 

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